“La Academia y la Empresa privada se unen para el desarrollo del cultivo de algodón en Venezuela”

Fortalece SAGARPA cultivo de algodón

El algodón es el cultivo textil de mayor importancia en Venezuela, su centro de origen y de diversidad es compartido por Asia y América Central, siendo nuestro territorio fuente de amplia variabilidad genética, con capacidad de adaptación a diversos ecosistemas Para la década de los ’70, el algodón se cultivaba en varias regiones de Venezuela: Centro Occidental, los estados Barinas, Cojedes, Lara y Portuguesa; Centro Oriental, conformada por la parte norte de los estados Anzoátegui, Monagas, Sucre y Guárico y, las zonas de las riberas del río Orinoco y sus afluentes, desde la zona de influencia del municipio Puerto Páez, en el estado Apure, hasta el municipio Barrancas del Orinoco en el estado Monagas Sin embargo, durante el año 2008, el 99% de la producción nacional se concentró en las zonas de vega del Orinoco, donde  se cosecharon aproximadamente 9.000 hectáreas de algodón, con un rendimiento de 1.132 kilogramos por hectárea. (Navarro et al., 2010).

El abandono del cultivo en las otras zonas del país se evidencia en el cambio de producción a nivel nacional de 59.291tn para 1997 a 7.840 tn en 2014, y en la superficie cosechada de 48.106h en 1997 a 7.283h para 2014.  Este abandono se debe a diversas razones, una de ellas es la falta de estímulo por parte del agricultor al no obtener una producción suficiente para justificar la actividad en el rubro. Esto a su vez se debe a que los rendimiento se han mantenido más o menos constantes alrededor de los 1.000Kg.h-1, mientras que en otros países de las región se obtienen como media nacional 1.580 kg.h-1 para Perú y 1.395 kg.h-1 en Colombia, ambos para 2010. En el caso de Colombia, Aramendiz et al. (2010) señalan un progreso en los valores del rendimiento con un tasa del 9,14% anual desde 1998 a 2008, debido al mejoramiento genético convencional.

En el caso de Venezuela, el mejoramiento genético del cultivo tuvo un gran impulso en la década de los ’70 y ’80, con la introducción de variedades tipo Upland, obteniéndose valores de hasta 3.000kg.h-1 de algodón en rama en los ensayos regionales de 1980 (Quiñones, 1986). Para esa misma década se estableció un convenio entre la empresa productora de algodón ALMACA y Fagro-UCV, en ese contexto se realizaron selecciones de plantas individuales dentro de siembras de las variedades comerciales, dando como producto la variedad Alma-6, multiplicada por la empresa hasta el presente. Sin embargo, el fallecimiento prematuro del Prof. Henry Gatica paralizó el programa de mejoramiento genético que se había iniciado en el marco del mencionado convenio. Para la década de los 90’ se iniciaron cruzamientos a fin de conformar poblaciones básicas para los programas de mejoramiento genético (Gutiérrez, 1992), a partir de las cuales el INIA ha desarrollado algunos materiales genéticos experimentales. De esta manera, el impacto del mejoramiento de plantas en el algodón nacional ha sido muy poco, y la problemática del rubro no ha sido abordada.

El abandono del cultivo también afectó el sistema de producción de semilla, desde el año 2010 no se produce semilla certificada de algodón (Urdaneta, 2012). Actualmente, sólo se produce semilla fiscalizada o informal; de manera que la recuperación del rubro en cuanto a superficie de siembra está seriamente limitada. En ese contexto, en el año 2013, la empresa ALMACA, representada por el Ing. Ángel Javier Ruíz, decide retomar el programa de multiplicación de semilla y el convenio con FAGRO-UCV, con la Profa. Catalina Ramis (INSTITITO DE Genética-CIBA), dando origen al Trabajo de Grado de los Ingenieros Oriana Bello y José Manosalva (2014), dirigido a la recuperación de la semilla básica de 4 variedades de algodón (DeltaPine16, DeltaPine Acala90, Cabuyare y Alma6), considerando la caracterización morfológica, de productividad y de calidad de fibra, que pasaría al sistema formal  de producción de semilla certificada.  En vista de que la especie presenta un porcentaje de polinización cruzada del 30%, la semilla obtenida tenía que proceder de botones florales sellados previamente a la  apertura floral.

La pureza varietal de la semilla básica obtenida debía pasar por una verificación genética, para ello se implementó el uso de técnicas moleculares mediante marcadores tipo microsatélites. Tal fue el trabajo de grado de la Ing. Yreny De Faria (2015), y comprendió la estandarización de la metodología de extracción de ADN, amplificación de microsatélites por PCR, y finalmente la visualización de tales productos de PCR en geles de poliacrilamida; siendo éste el primer trabajo publicado a nivel nacional. Los resultados permitieron distinguir las cuatro variedades a nivel molecular, así como verificar la pureza genética de la semilla obtenida.

Actualmente, el programa sigue su desarrollo contado tanto con metodologías de campo y de laboratorio que darán sus frutos en el año 2017 con la producción de semilla de algodón, clase certificada, de alta calidad y pureza varietal verificada. El principal insumo para el desarrollo del cultivo de algodón en Venezuela.

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