“Graduados en Ciencias buscan sueldos lucrativos” por Ana María López

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Graduados en Ciencias buscan sueldo lucrativo. Promociones de física y matemática son de 10 personas cada una, porque las usan de trampolín a otras carreras. No les atrae la docencia universitaria ni la de bachillerato. Ministerios de Educación ignoran propuestas de proyectos entregados para captar más profesores.

Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela ven poco atractivo graduarse y ejercer la docencia en bachillerato y a nivel superior.

Después de pasar el filtro para ingresar a las carreras Matemática, Física, Química, Biología y Computación deben asumir el reto de comprender las prácticas y teorías numéricas, ya que a muchos en el liceo les pasaron las materias a través de un examen único debido al déficit de profesores.

“Yo no voy a trabajar para ser profesor, quiero ingresar a una empresa y por lo menos ganar 20 mil bolívares”, respondió Miguel Fernández, estudiante del 5to semestre de Computación y quien explicó que los conocimientos en matemática deben ser amplios, porque el pensum ofrece Algoritmo y Programación, hasta matemática III, ingeniería de software, diseño de Sistemas de información, redes de computadoras, entre otras.

Por lo tanto la capacidad de preparación de cada graduado es para realizar investigación y generar nuevos conocimientos.

En su salón de clases como en muchas de las aulas de la Facultad de Ciencias no es mayor la demanda como ocurre en Humanidades donde hay un mayor flujo de estudiantes.

Para Miguel, quien ya culminó sus estudios de Computación, muchos de sus compañeros no tenían una buena preparación de matemática y física porque en los liceos, “en su mayoría públicos no había profesores para la materia”.

Cree además que en el bachillerato se debe integrar materias como “Algoritmo, integrales y derivadas para que al momento de llegar a la universidad se tenga una mejor preparación como ocurre en Colombia”.

Para él, no es atractivo impartir clases porque el ingreso económico no lo ayudará a pagar los gastos de la Canasta Básica, “en caso de que lo haga será por 1 o 2 años hasta que encuentre un trabajo en una empresa, porque el que da clases es porque de verdad le gusta”, explicó.

El caso de Juan Caraballo, cursante del segundo semestre de Biología es diferente, pues el sueldo de 3.000 bolívares mensuales no lo asusta. “Sí he pensado en dar clases”, porque aunque trabajar para una empresa privada o trasnacional cuadruplicará ese salario piensa que desde las aulas podrá dar una ayuda a las universidades.

De esa forma piensa Jiovanny Bettoterán, cursante de física quien declaró que “si se gradúan más profesores y trabajan en los liceos por allí se puede cambiar a un país”, ya que en las instituciones educativas hay fallas que no son solventadas aplicando calidad del aprendizaje.

Su novia, Milena Monsalve, es estudiante de química. En esa carrera a los que tienen fallas de conocimiento no les recuerdan temas de bachilleratos, al contrario “los mandan a investigar”. Su aspiración es trabajar en una empresa petrolera, pues tiene conocimiento que el pago mínimo de un recién graduado es de 8 mil bolívares.

PREOCUPACIÓN
Integrantes de la coordinación de extensión de investigación de la Facultad de Ciencias de la UCV se han reunido con representantes del Ministerio de Educación Universitaria, la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu), las direcciones del Ministerio de Ciencia para trabajar en conjunto y solucionar la crisis en el descenso de docentes.

Entre los proyectos que manejan la facultad está manejar diplomados o cursos de extensión para los docentes de bachilleratos, con el propósito de animarlos para que ejerzan la carrera.

Así como charlas divulgativas, seminarios, teatros científicos y ferias tecnológicas donde se hacen demostraciones de física, química, por medio de laboratorios móviles para atraer a más estudiantes.

El profesor en física Ernesto Fuenmayor, coordinador de la extensión de investigación, declaró que en cualquiera de las carreras pueden optar para ver la mención de educación lo que les permitirá recibir un titulo de la Facultad de Humanidades.

Para evitar que los profesionales rechacen las carreras científicas y de docencia “se debe trabajar en conjunto con el gobierno, entre las propuestas que se ha llevado al Ministerio de Educación, es tratar de que los cursos de extensión, que son costosos, se realicen a través de media beca pero hasta la fecha no nos han parado y dicen que ya tienen sus proyectos con la bolivariana y la unefa para formar a sus profesores”, comentó Fuenmayor.

Cree que para la cantidad de profesionales que se necesitan en esas áreas (17.500) formarlos en dos universidades es insuficiente.

EL ÍNDICE MÁS BAJO
Fuenmayor también ex decano de la escuela de Física explicó que el índice académico para ingresar a la facultad de ciencia es más bajo para captar a más bachilleres. “Esto funciona como oferta y demanda.

Muchos ingresan a través del proyecto Robinson UCV, por las pruebas diagnostico que se hace en Ingeniería, Arquitectura y Ciencias.

“Por su puesto quienes logran quedar provienen de colegios privados donde casi siempre tenían profesores y por lo tanto tienen mayor ventaja de quedar que aquel que llega de un liceo público donde nunca vio clases”.

A eso se le suma que quienes ingresan lo hacen como puente para solicitar el cupo en otras carreras como arquitectura, ingeniería, medicina, farmacia u odontología.
Ese es uno de los motivos por lo que en los dos primeros semestres están represados los estudiantes en espera del cambio.

OLIMPIADAS
Pareciera que desde el gobierno revolucionario se busca eliminar la educación tradicional. Si bien es cierto que con los años los conocimientos deben perfeccionarse, con la eliminación de Las Olimpiadas Matemáti- cas, creadas para estimular el talento de muchos jóvenes, el descenso de personas para aprender razonamientos numéricos ha sido significativo.

Gioconda Sanblas, quien es química y pertenece al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), recuerda que en 2003, el ministro Aristóbulo Isturiz, decidió salir de las olimpiadas que se ejercía en Venezuela desde 1975, alegando que gozaba de “elitismo”.

Entre 1988 y 1998 los venezolanos obtuvieron 3 medallas y 11 de bronce en certámenes mundiales, mientras que entre 1999 y 2006 se ganaron 3 de oro, 10 de plata, 20 de bronce, 18 menciones y 2 copas.

Sanblas critica lo perjudicial que ha sido la decisión, porque durante 2007 a 2013 el rendimiento bajó con 2 medallas de plata, 11 de bronce y 21 menciones.